lunes, 16 de diciembre de 2013

Regresar



Después de dejar esto abandonado, heme aquí de nuevo. 



 Viajar en carretera me encanta, es de los pocos momentos de los que tengo para pensar (como si viajara mucho), y que mejor que un viaje de mas de 12 horas. La verdad me gusta más viajar así que de otra manera, (y bueno, soy pobre y no puedo costearme un viaje en avión). 

Por mi ventana puedo ver la oscuridad y ciertas luces a lo lejos, hemos dejado atrás la ciudad.

¿Qué con este viaje? La verdad yo tenía pensado viajar mañana, o quizás en dos días, pero me dio por ir a la terminal de autobuses y pedí el boleto, la verdad no lo pensé, fue como si supiese que lo debía de hacer.
Después de mas de cuatro meses, regreso a Matamoros, y puedo sentir nervios, emoción y felicidad al mismo tiempo (además de otras cosas), a veces es difícil seguir la noción del tiempo, porque no lo sé, pero recuerdo que apenas hace unos meses dejé mi hogar, mi familia, mis amigos, y (creo que) fue una buena decisión. 
El cambio fue radical,(en serio). Yo estaba acostumbrado a un tipo de "tranquilidad" de mi pequeña ciudad, pero llego a México (DF) y es algo intimidante al principio, la verdad es que yo (por alguna extraña razón)  quería salir de la ciudad, y sabía que pasaría tarde o temprano, por lo cual esperaba el desafío del cambio. 
En mis primeros días me pasó de todo, me perdí, comí cosas que en mi vida había probado, sentí emoción en mis primeros viajes en metro, y un largo etcétera. A mi me habían dicho que las personas en el centro del país eran muy agresivas, muy diferentes, y yo tenía hasta temor por lo que había escuchado, pero es mentira, he conocido a personas muy buenas, y creo que eso fue algo que me ayudó a adaptarme un poco más rápido. 

No cuenten nunca nada a nadie. En el momento en que uno cuenta cualquier cosa, empieza a echar de menos a todo el mundo. (Holden Caulfield)